La Fiesta Del Futbol

Las chicas argentinas lucen con orgullo la medalla plateada. Fue la mejor participación histórica en los Juegos Panamericanos. (Prensa AFA)

Historia y desazón a la vez para el fútbol femenino argentino en Lima 2019. En una campaña única, la selección se subió por primera vez al podio en Juegos Panamericanos: igualó en un gol con Colombia y se quedó con la medalla plateada al perder por 7-6 en la definición por penales de una pareja y sufrida final.

Con la solidez de Aldana Cometti, los goles de Mariana Larroquette (cuatro de ocho en la campaña) y la capitanía de Vanina Correa (recibió un gol en cinco encuentros) como pilares, el seleccionado construyó un sólido camino: triunfos por 3-0 contra Perú y 1-0 sobre Panamá y un 0-0 con Costa Rica para obtener el segundo lugar del grupo B y acceder a semifinales, una etapa en la que venció por 3-0 a Paraguay, y hasta este empate en el desenlace de la competencia con el que terminó invicta, al igual que su vencedora, Colombia.

Pero anoche, en el Estadio San Marcos, la ilusión del oro se quebró desde los doce pasos. Las cafeteras pegaron primero con Catalina Usme a los 33 minutos, Agustina Barroso logró el 1-1 a los 41 y el resultado no se movió más: el segundo tiempo y el suplementario fueron más friccionados que jugados, con pocas situaciones de gol y un notorio cansancio físico. Pese a la expulsión de Milagros Menéndez en el cierre, la Argentina se aferró a su corazón para mantener la igualdad, pero el penal de Gabriela Chávez que se fue por encima del travesaño quebró el hechizo después de 13 ejecuciones perfectas.

La medalla de plata toma mucho más valor si se tiene en cuenta que, en las cuatro participaciones anteriores en Juegos Panamericanos, el mejor resultado de la selección había sido el 4º puesto en el debut en Santo Domingo 2003, ya que en Río 2007, Guadalajara 2011 y Toronto 2015 no superó la fase de grupos.

Además, el logro se gestó dejando atrás un clima de tensión inicial. Después de la profesionalización del fútbol argentino, y tras un gran Mundial de Francia en junio, en el que se consiguieron los dos primeros puntos en la historia del torneo (empates 0-0 con Japón y 3-3 con Escocia), se produjo un fuerte cortocircuito interno. Las referentes Estefanía Banini, Florencia Bonsegundo, Ruth Bravo y Belén Potassa fueron excluidas de los Juegos Panamericanos por el entrenador Carlos Borrello y, a través de las redes sociales, explotaron contra el cuerpo técnico.

¿Qué ocurrió? Las jugadoras tenían serias dudas sobre la capacidad de Borrello y exigían tener un cuerpo técnico preparado para competir en un nivel más alto, frente a rivales de jerarquía. Lo que se planteó internamente fue expuesto de forma pública al difundirse la convocatoria para Lima 2019, y algunas futbolistas hasta criticaron que compañeras de ellas no se animaran a sumarse a la queja. Pero la manera de exhibir su fastidio debilitó el planteo. AFA no dio su opinión, pero su respaldo al DT quedó evidenciado: el presidente, Claudio Tapia, acompañó a Borrello en prácticas y partidos del certamen.

Ahora, tras la incertidumbre que rodeó al equipo antes de Lima 2019 pero que empezó a disiparse luego del primer triunfo, ante Perú, el seleccionado blande una medalla de plata histórica que invita a soñar un futuro de progreso.

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